Caldera Gas Natural SAUNIER DUVAL THERMOMASTER CONDENDS F120

4.115 IVA no inc

Potencia: 120 kW
Sólo calefacción
Calderas de gas murales estancas
Dimensiones:Alto x ancho x fondo (mm) 800 x 480 x 472
Mayor rendimiento, menor consumo
Gran diseño
Sencillez de configuración y uso
Solución versátil y sencilla
Disponible en gas natural y propano

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Descripción

Caldera Gas Natural SAUNIER DUVAL THERMOMASTER CONDENDS F120

La caldera Thermomaster CONDENS constituye un nuevo rango de calderas dentro de la gama de condensación de Saunier Duval y refuerzan la apuesta de la marca por esta tecnología, que es la que mayor rendimiento proporciona y, por lo tanto, más respeta el medio ambiente y menores consumos aporta a las instalaciones de calefacción y agua caliente.

Está disponible en 2 potencias, 45 kW (gas natural y propano) y 65 kW (gas natural), y es una caldera de
fácil mantenimiento e intervención gracias a su sistema predictivo que, mediante una continua monitorización
de sus parámetros de funcionamiento (caudal, presión, temperatura), realiza una diagnosis de fallos
anticipativa. Además, incorpora un purgador de aire resistente a lodos e impurezas con filtro extraible y
limpiable.

Es una caldera segura y fiable, fácil de instalar, de utilización sencilla y optimizada para las labores de mantenimiento.

Rendimiento Calderas de condensación

El rendimiento energético obtenible con las calderas de condensación resulta extremadamente ventajoso, sea en instalaciones con suelo radiante o en instalaciones con radiadores convencionales.

En condiciones óptimas el ahorro en el consumo de gas alcanza hasta el 30% con respecto a una caldera tradicional.

Los humos de salida de una caldera contienen vapor de agua, cuyo calor latente puede ser recuperado y cedido para la instalación a través de la técnica de la condensación. En una caldera convencional esta energía se pierde en la atmósfera.

En las calderas de condensación se recupera parcialmente este calor latente en el vapor de agua al pasar éste a estado líquido, con el consiguiente incremento de rendimiento de las mismas. Además, al enfriarse los humos disminuyen las pérdidas de calor que éstos conllevan así como las pérdidas por la envolvente de la caldera. Estos valores de eficiencia superiores se traducen inmediatamente en una reducción de combustible.